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lunes, 27 de julio de 2015

Mota Engil, un competidor integrado



PORTO, Portugal.— En México, el grupo Mota Engil, que preside don Antonio Vasconcelos da Mota, cabeza de un consorcio muy diversificado en sus capacidades de gestión y construcción industrial, de infraestructura y energía, había participado poco en la expansión de estos sectores en México.

 Sin embargo, un poco porque la estrategia de diversificación se enfocó en países lusoparlantes o ir con “participadas” locales, españolas o, su llegada a México se inició hace seis años con la construcción de la carretera de cuota Perote-Xalapa asociada con la española Isolux, pero en los últimos años ha participado sola y con socios en las licitaciones de infraestructura y edificación al grado de acumular proyectos en el pipeline por más de mil millones de dólares. 

Portugal es el país número uno en el Índice de calidad en Infraestructura en el World Economic Forum de 2014 y Mota Engil, que dirigeGonçalo Moura, en plena crisis financiera europea y la contracción que experimentó Portugal por su crisis fiscal y de balanza de pagos, decidió utilizar todas sus capacidades para ir a mercados “en crecimiento”. Hoy tiene presencia en África, Europa del Este y se encuentra en los mercados más grandes y con mayor potencial de América Latina (Colombia, Brasil, Perú), y la filial que dirige en México, João Parreira, decidió competir con sus capacidades demostradas, solo o asociado y, acumuló en los últimos seis años un portafolio de más de mil 200 millones de euros, considerando la concesión de la carretera Cardel-Poza Rica (250 millones de euros), la primera fase de la línea 3 del tren ligero de Guadalajara (430 millones de euros), las operaciones de recolección y gestión ambiental en Baja California y Guanajuato, además de edificaciones y construcciones ambientales, que le han permitido (asociada con Prodi), competir por una buena tajada del mercado de infraestructura en México. 

Sume la ganancia de la licitación Tuxpan-Tampico el año pasado, el hospital de especialidades en Tlalnepantla, la concesión de operación y mantenimiento de la siglo XXI, y otras obras de infraestructura pública y privada en la que se suma a consorcios, de manera que su experiencia y capacidad cuenta sin tomar excesivo riesgo individual en los proyectos en los que participa.

Hay un renglón en el que hasta ahora no han participado: energía eléctrica o tratamiento de aguas, operación portuaria o administración de servicios de telepaje electrónico, porque también ha perdido concursos en los que el entorno es cada vez más competitivo, y se asume como socio internacional en búsqueda de nuevos mercados. México es un mercado en crecimiento y Mota Engil está aquí para ampliarse.
DE FONDOS A FONDO.
Con la aprobación hace unos días de la tercera licitación de la Ronda Uno, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), de Juan Carlos Zepeda; la Secretaría de Energía (Sener), de Pedro Joaquín Coldwell, y la Secretaría de Hacienda (SHCP), de Luis Videgaray, esperan una mayor participación de empresas mexicanas en la puja por operaciones petroleras.
La adjudicación, ahora mediante contratos de licencia, de 25 campos maduros para extracción de crudo y gas, que pese a su tasa de declinación resultan rentables para firmas con la tecnología adecuada, se estima que produzcan 35 mil barriles diarios de petróleo y 225 millones de pies cúbicos de gas. Por algo es que se le ha llegado a llamar a esta tercera licitación “la joya de la corona”.
Anote usted entre las empresas mexicanas interesadas en participar en esta tercera fase a EMUSA, que lleva Alberto Bessoudo, una entidad formada hace tres años por diversas compañías líderes en los mercados financieros, de transportación y bienes raíces, mismas que cuentan con más de 60 años de operaciones en el país, la cual buscará posicionarse también en los años venideros como la firma petrolera líder en México.
El consorcio integra a empresarios de la talla de Aby Lijtszain, fundador de las transportistas Lipu y MyM, además de los fundadores de financieras como KonDinero, que hoy lleva Rodrigo Ramírez, y el fondo de inversión inmobiliario MEOR, de Javier Camarena, compañías que en conjunto tienen ingresos combinados en el país superiores a los mil millones de dólares y generan alrededor de 14 mil empleos directos.
Desde su creación, en 2012, EMUSA se ha dedicado a especializarse en el sector de explotación de campos maduros y gas no convencional, conociendo a fondo la operación de esta industria en México y en el extranjero, así como a integrar un consejo de administración con mucho peso y reconocimiento, gracias a las sólidas trayectorias de sus directivos en los sectores público y privado, quienes destacan al mismo tiempo por su juventud.

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